domingo, febrero 10, 2008

Osho - Victimas de la Sectas (incompleto)

En realidad le faltan solo unos minutos al final, no he podido conseguirlo completo..



LA HISTORIA DE UNA MANIPULACIÓN, EN PRIMERA PERSONA

Cuando Maroesja Perizonius cumplió seis años, siguió los pasos de su madre, Lietje: se vistió con ropas rojizas, se colgó al cuello una "mala" y se convirtió en "sannyasin", una seguidora de Bhagwan Shree Rajneesh. Maroesja, o según su nuevo nombre en hindi Ma Prem Chandra (Luna de Amor), se convirtió así en una entre los miles de niñas y niños occidentales que en los años setenta por voluntad de sus padres entraron a formar parte de sectas religiosas peligrosas que les privaron de tener una infancia y un desarrollo normal. Ahora, en plena madurez, Maroesja ha empuñado la cámara y se ha atrevido a reconstruir lo que fue su infancia y su adolescencia.
"Víctimas de las sectas" es un documental muy personal, en el que Maroesja por primera vez se enfrenta a su madre y le pregunta qué hizo con su vida. Buena parte de sus primeros años los pasó, mucho tiempo alejada de su madre, entre la India, la comuna de Ámsterdam en la que vivían unos 240 "sannyasines", y una comuna infantil de Gran Bretaña, donde trabajaba mucha horas al día. Recuerda Maroesja: "De cinco y media de la mañana hasta las siete y media de la tarde y de vez en cuando hasta las diez y media de la noche. Y ni siquiera nos daban clase, a pesar de que era una escuela".
Rajneesh Chandra Mohan, también conocido como Bhagwan Shree Rajneesh y como Osho, fue un gurú con gran predicamento entre ciertos grupos occidentales en los años 70 y 80. Fue considerado por muchos de sus seguidores como un dios. Nacido en el seno de una modesta familia de India, Rajneesh cambió su nombre por el de Bhagwan (dios) e inició un movimiento supuestamente renovador de la humanidad, pero que se limitaba a utilizar terapias de choque para lavar los cerebros de sus seguidores y conseguir que trabajaran para él, además de predicar una promiscuidad sexual que era fomentada también entre los niños.
Llegó a amasar una inmensa fortuna, gracias a la cual se dice que disponía de tres docenas de Rolls Royce y varios aviones privados para su uso personal. Cuando Bhagwan es expulsado de la India, se traslada a Estados Unidos. Maroesja y Lietje le siguen.
En Oregón el gurú formó la comuna más grande del mundo, que según Bhagwan había de ser "un campo de energía, una fuerza magnética, que sería la esperanza, el futuro y el destino de la humanidad entera". Mientras su madre hacía un curso, ella trabajaba en una cocina y en una tienda de bicicletas de la secta.
En "Víctimas de las sectas" Maroesja echa en cara a su madre la dejación de sus responsabilidades sobre ella, lo que la dejó en manos de los dirigentes de la secta. Su infancia y se adolescencia estuvieron lejos de ser normales: fue privada de la proximidad de su madre, de cualquier acceso a formación y a información, tuvo que cumplir todos los caprichos del gurú, trabajar hasta la extenuación y mantener relaciones sexuales con cualquiera que se lo pidiera.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Después de haber estudiado e investigado innumerables religiones y sectas (especialmente de la nueva era) mi opinión es que osho es justo lo contrario. Es fácil caer en el tópico del gurú-dios que ejerce un poder sobrenatural sobre sus seguidores mientras él se enriquece brutalmente; pero nada más lejos de la realidad. Basta con leer cualquier libro de osho para darse cuenta de que está muy lejos de considerarlo una creencia sectaria; y aunque simpatiza con elementos gnósticos de la nueva era, su visión es mucho más profunda y radical. Entiendo que osho sea molesto para unos terapeutas, como también es molesto para los religiosos o cualquier traficante de la mente. Como decía osho, los terapeutas al igual que los religiosos necesitan mentes tristes y enfermas para poder subsistir, sino se les acaba el negocio. Por lo tanto es entendible la reacción de éste blog con respecto a osho, pero es una reacción infantil y falsa desde mi punto de vista. Un saludo