martes, abril 26, 2005

se dedicó a hacer terapia durante algunos años pero, finalmente, a raíz de un cambio en las condiciones legales para ejercer la psicoterapia...

El interés de Goodman en la psicoterapia empezó en su adolescencia, con sus ganas de aprender. Leyó a Freud y a sus seguidores, a Aristóteles, Kant, Kropotkin y Dewey. Fue paciente de Reich, Lowen y sus novelas fueron cada vez más psicológicas ("Parents’ Day", "Don Juan", "The Dead of Spring").

A principios de 1950 conoció a Frederich S. Perls, psiquiatra alemán, que acababa de llegar a Nueva York, después de haber vivido unos años en Sudáfrica, huyendo de los nazis. Perls quería escribir hacer un libro con unas notas que había traído de Sudáfrica y consciente de su poca capacidad para la escritura (ya había escrito "Yo, Hambre y Agresión", sin mucho éxito) había puesto los ojos en el intelectual Paul Goodman.

Perls y Goodman estaban de acuerdo en muchas deficiencias del método psicoanalítico; esto y la necesidad de dinero que tenía Goodman, le hizo aceptar el encargo de escribir el libro de Perls. Así nació una colaboración que cada vez era más tormentosa pues ambos tenían una personalidad fuerte y a ambos les costaba ceder en sus ideas. Laura, la mujer de Perls, solía poner paz aunque no por mucho tiempo. No obstante, el contacto entre ellos era fructífero. El anarquismo de Goodman hacía la diferencia. Fruto de esta colaboración surgió el libro "Terapia Gestalt: Excitación y Crecimiento de la personalidad humana", donde se sentaban las bases de una nueva forma de terapia, la Terapia Gestalt.

Después de este libro, Goodman y Perls no volvieron a verse. Paul siguió frecuentando a Laura Perls y a un grupo de personas que empezaban a sistematizar este tipo de terapia. Participó en varios grupos de formación, se dedicó a hacer terapia durante algunos años pero, finalmente, a raíz de un cambio en las condiciones legales para ejercer la psicoterapia, Goodman volvió a la pedagogía y siguió su trayectoria de escritor hasta que, en los años 60 consiguió saltar a la fama en los movimientos de protesta estudiantiles y continuó siendo famoso hasta que murió, de un ataque al corazón, el 2 de agosto de 1972, recién cumplidos los sesenta y un años. La muerte de su hijo Mathew, en 1967 le afectó de tal manera que nunca se recuperó de ella.

Apuntes biográficos de Paul Goodman leer mas...
+porlapsicologia.org

jueves, abril 14, 2005

muy interesante


Internet es una enciclopedia muchas veces un mono chillón otra y un hilo de mensajes y emociones o un demonio que se te come el tiempo o... una hemeroteca,mira por donde un “muy interesante" del 99,de seis años hace ,el amarillismo científico pero muchos saciabamos inquietudes y nos teníamos que poner manos a la obra para poder discernir que era alimento intelectual y como abrir la cáscara y lo que era venenoso por quedesde luego para un viaje o para un soñar era mejor que el hola y dura más que un agresivo periódico.

Podias encontrar cosas como:

De la liberación de emociones también ha nacido la terapia Gestalt y otros métodos que proponen utilizar el juego, el teatro o el psicodrama para representar los deseos y traumas. Se basa en que, como el pasado no puede cambiarse, hay que centrarse en el presente y en vez de preguntarse por qué ocurren las cosas, como el psicoanálisis, se preguntan cómo han ocurrido. De la liberación de emociones también ha nacido la terapia Gestalt y otros métodos que proponen utilizar el juego, el teatro o el psicodrama para representar los deseos y traumas. Se basa en que, como el pasado no puede cambiarse, hay que centrarse en el presente y en vez de preguntarse por qué ocurren las cosas, como el psicoanálisis, se preguntan cómo han ocurrido

Gestalt y psicodrama

Los juegos de representación y las metáforas que utiliza el grupo de terapias derivadas de la Gestalt consiguen más fácilmente que el intelectual psicoanálisis que las personas se liberen de emociones, expresen sentimientos o conozcan sus traumas. Estas experiencias deben estar dirigidas.


Pistas huellas de hace años, ¿Tenéis un abrelatas?

martes, marzo 29, 2005

Entre la lógica de la seguridad y la lógica del cuidado

Una articulo de la sección cuerpo publicada en el numero 2 del periódico diagonal el dia 31 de marzo sale el siguiente numero, comunicación horizontal...

ENTRE LA LÓGICA DE LA SEGURIDAD Y LA LÓGICA DEL CUIDADO
Cuerpos, mentiras y cintas de vídeo
PRECARIAS A LA DERIVA*

La lógica de la seguridad imperante que se organiza en torno al miedo, la contención,el control y la gestión del malestar es la forma principal de hacerse cargo de los cuerposen la actualidad.

Este artículo es un primer acercamiento al concepto de cuerpo manejado desde esta lógica securitaria, con el objetivo de ver qué formas de regulación y dominación se están usando y alimentar prácticas que enraícen con el carácter profundamente político del cuidado. Dos ideas se enredan en los mecanismos de regulación de los cuerpos: en primer lugar su hipervisibilidad dentro del régimen securitario y, en segundo lugar, el movimiento pendular que realizan nuestros cuerpos entre la obsesión por el autocuidado y la (auto) explotación.

El régimen de la seguridad es el régimen de la visión. La videovigilancia es un buen ejemplo de ello: un lugar seguro dispone de cámaras de seguridad que, estratégicamente situadas, envían una imagen continua del lugar vigilado, una imagen fija con variaciones a lo largo del tiempo que sólo cobran sentido con la velocidad del rebobinado. Con la imagen que ofrecen los medios de los cuerpos y de la presencia femenina ocurre lo mismo:
nos encontramos con un cuadro fijo, estereotipado, en el que la velocidad de las modas otoño-invierno- primavera-verano nos permite ver la futilidad argumental de actitudes supuestamente transgresoras o feministas (véase el caso nikewomen) y cómo finalmente sólo queda el encuadre fijo y homogéneo, blanco y heteronormativo, dispuesto para el consumo.

En segundo lugar, podemos decir que en las sociedades occidentales hay un creciente interés, así como inversión de tiempo y dinero, por el cuidado de un@ mism@. Si bien este fenómeno se relaciona con los procesos de medicalización de las poblaciones que comenzaron en la segunda mitad del siglo XVIII, ahora ya no es sólo la institución médica la que inspecciona el cuerpo, sino que esta función ha sido interiorizada por cada individuo. Este desplazamiento se ve acompañado de otro dato importante: la obtención de cuidado ha de pasar por el consumo, lejos de cualquier concepción social de la salud y de la enfermedad.

El cuidado, tal como aparece en los medios, es una exigencia por mantener la
presencia. Para estar saludable hay que ir al gimnasio, tomar riboflavinas y recurrir a la medicina privada. Pero simultáneamente recibimos mensajes sobre cómo ganar
al cuerpo, es decir, primero nos hipervitaminamos para después poder echar las horas extras que nos exijan, atravesar la ciudad para recoger a l@s niñ@s del colegio y poder ser la más cool en la fiesta de la empresa.

Liposucciones sociales Si bien el cuerpo lucha, con la ayuda de toda una gama de productos
y especialistas, contra los ‘radicales libres’ que lo envejecen, de igual
forma el cuerpo social tiene que luchar contra esa otra amenaza externa que lo debilita y asusta: el terrorismo. Que el cuerpo pueda envejecer o enfermarse, que el enemigo permanezca oculto y acechante en el centro mismo de lo social, es algo que nadie está dispuesto a tolerar, algo que bien merece tratamientos estéticos, blindado de fronteras y todo tipo de liposucciones sociales (progresivas privatizaciones, carencia de espacios
públicos o el recorte de derechos y libertades). Todo ello para permitir que los cuerpos normalizados puedan continuar su agridulcetránsito por el centro comercial.

No obstante, nos damos cuenta de que los cuerpos son auténticos lugares de resistencia que se enfrentan cotidianamente a distintas
formas de regulación: el cuerpo como presencia uniformada, en la que el uniforme marca la frontera que separa a la empleada doméstica de la familia para la que trabaja; el cuerpo de la prostituta proyectado como exótico y turístico; el cuerpo como cansancio de la enfermera; el cuerpo como voz, como interfaz físico y tangible de la relación cliente- empresa en su lado pretendidamente ‘más humano’ en el caso de la teleoperadora; el cuerpo casi adolescente y necesariamente desenfadado de la camarera de cadena
de comida rápida; el cuerpo expuesto al trabajo 24 horas. Todos ellos son fragmentos, nodos que constituyen identidad siempre cambiante, en continuo aprendizaje y
transformación por la experiencia, por el amor, por la edad, por la vida en definitiva. El cuerpo es presencia, pero no sólo eso, también es vehículo y depósito de toda la información vital. Normalizar el cuerpo puede equivaler a que todas tengamos una talla 36, o lo que es peor: a que todas pensemos y actuemos de manera previsible para el mercado
globalizado. Pero ya sabemos que
las formas de dominación no consisten sólo en el ejercicio de la violencia sino en la producción activa de la sumisión, y con nuestros cuerpazos no estamos para esas estrechuras, ¿verdad?

Cuerpo y capitalismo

El cuerpo que el capitalismo ideó y produjo en sus comienzos era un cuerpo destinado a producir en la fábrica y en el intercambio reproductivo. Así, el cuerpo era una mercancía que funcionaba dentro de una economía restrictiva, tanto en lo que respecta a los fluidos corporales como a los intercambios del mercado. En los albores del colonialismo, la misma economía de regulación energética se encargaba tanto de la conservación del cuerpo como de los estados- nación europeos. Dentro de estas configuraciones del cuerpo y de lo social, la salud se comprendía como una virtud que se cultiva en tanto en cuanto se participaba
en los circuitos de la normalidad.

jueves, marzo 03, 2005

El periódico Diagonal YA a la venta!!!



Yujuu!!! Hoy a salido el primer numero de “DIAGONAL”,un periódico autónomo autogestionado y cooperativo, sin director ni grandes grupos de poder manejándolos, sólo el esfuerzo y la ilusión de mucha gente, un periódico de “actualidad critica”, si os gusta leer el periódico y estáis tan hastiados de los medios de masa comerciales, no dudeis en pillarlo, si no te gustan los periódicos pues este esta repleto también reflexiones análisis e información para que cooperar con nosotros mismos en la inherente necesidad de conocer el medio en el que tenemos que respirar, y los miles de medios manipuladores no hacen más que ahogarnos desesperanzarnos y quitarnos la oportunidad de la autorreflexión .

De venta en (casi) todos los quioscos de la comunidad de Mardrid y en librerias y puntos de distribución alternativa de todo el estado.

http://www.diagonalperiodico.net/